jueves, 10 de abril de 2008

Día 10

La candidata Paz de Andrés ofrece, en la entrevista que hoy publica La Nueva España, su opinión respecto de la previsible duplicidad de centros que se derivaría de la aplicación del EEES a las actuales carreras de Ingeniería Industrial (cinco años) e Ingeniería Técnica Industrial (tres años). Afirma la candidata lo siguiente: “En Gijón hay estructuras consolidadas que deben mantenerse, evitando cualquier solución traumática. Lo que funciona debe mantenerse

Quizás sea reiterativo con el tema, pero es que llevo mal este afán por lo políticamente correcto, por no generar recelos, por no cabrear a los posibles votantes. ¿Cómo vamos a mantener lo que existe, si lo que ahora son dos carreras será sólo una tras la reforma? El grado de Ingeniería durará cuatro años y dará acceso a los cursos Máster. Algo falla. ¿Quién impartiría este grado? ¿La Escuela Técnica que ahora forma al nivel medio en tres años, o la Politécnica, que ahora forma al nivel superior en cinco (o en tres + dos, pues muchos alumnos de cuarto y quinto cursos proceden de la Escuela Técnica)? Ése es el debate del que algunos candidatos (no sólo Paz) huyen como de la peste. Normal: es un debate en el que sólo se pueden perder votos. Ahora bien, en mi opinión, es un debate innecesario.

Lo considero innecesario porque parto de la idea de que la estructura de la Universidad de Oviedo, en la que conviven Centros y Departamentos, permite aplicar el EEES, con sus grados y Másters, sin que la adaptación haya de ser traumática. A fin de cuentas, muchos de los profesores que imparten docencia en la Escuela Técnica la imparten también en la Politécnica o, como mínimo, pertenecen a Áreas que tienen docencia en ambas. Es cierto que hay excepciones: hay gente que se identifica tanto con la estructura de centros que no quiere ni oir hablar de cambios. Sin embargo el EEES es el Gran Cambio con el que nos va a tocar lidiar, y su aplicación nos va a llevar por el camino opuesto: los profesores han de ser versátiles y tener la mejor formación posible. Hoy estás dando asignaturas en un Grado, mañana en un Máster y pasado impartes Doctorado. Hoy das clase en Gijón, el próximo cuatrimestre en Oviedo y quién sabe si el próximo año estarás formando alumnos en Mieres. Eso es lo normal. Muchos de mis compañeros ya se encuentran inmersos en esta dinámica, y a ninguno se le han caído los anillos por ello.

¿Cómo quedará el panorama bajo el EEES? Pues tendremos uno o varios Grados que sustituirán a las carreras actuales y que podrían impartirse bien en el actual edificio de la Escuela Técnica, bien en el Aulario de la Politécnica, o bien en las aulas de los Edificios Departamentales. ¿Importa realmente el lugar en el que deban impartirse determinados Grados cuando hablamos de edificios que distan 200 m unos de otros? Creo que no. Lo realmente importante es que las aulas se adecúen al modelo EEES (grupos reducidos y flexibilidad), que los laboratorios y talleres estén bien equipados, que los alumnos dispongan de ordenadores suficientes y que los profesores se sientan cómodos. Hay que ser flexible en el aprovechamiento de los recursos. Si el Departamento de Electrónica tiene unos laboratorios bien equipados en su sede del Edificio Departamental Oeste ¿debemos privar a los alumnos de poder utilizar estos laboratorios para sus prácticas sólo porque las clases teóricas se impartan en el edificio de la actual Escuela Técnica? ¿debemos tragar con un déficit de calidad en su formación, sólo porqué los 200 m que separan ambos edificios supongan una distancia insalvable para la mentalidad de algunos?

Para mirar al futuro, debemos liberarnos de ese tipo de tabúes. Lo importante es diseñar unas titulaciones atractivas, aprovechar los recursos humanos y materiales de que disponemos e impartir una docencia de calidad. Lo importante en la Universidad son las personas, no el edificio y, desde luego, no el puesto de los miembros de un determinado equipo directivo o de quienes aspiren a ocuparlos.

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