jueves, 24 de abril de 2008

And in the end ...

Las elecciones al rectorado del año 2008 forman parte ya de las hemerotecas. La rapidez con la que todo pasa hace que el presente se convierta en pasado con pasmosa celeridad.

Este blog nació con el propósito de ofrecer opinión y contribuir al debate de ideas. Creo haber conseguido lo primero pero, en la cuestión del debate, mi deseo no se ha visto completamente cumplido. Es cierto que he recibido numerosas aportaciones en forma de comentarios, todas ellas interesantes y respetuosas (no he tenido que censurar ni un solo comentario) y algunas de gran calado, pero he de reconocer que no ha habido tanta contraposición de ideas como hubiese deseado. Debería estar feliz de comprobar que la mayoría de sus intervenciones han venido a refrendar mi percepción del desarrollo del proceso electoral pero, quizás por deformación profesional, uno nunca está plenamente satisfecho de los resultados de su labor. He echado de menos más opiniones discordantes, otra visión, otra perspectiva. Aborrezco el pensamiento único y creo que la única forma de superar los perjuicios que este origina es poder dialogar con el que opina de forma diferente.

No obstante, para bien o para mal, el tiempo de este blog ya ha pasado. Se abre un tiempo de gran interés: la nueva organización del rectorado, los nombramientos de vicerrectores, las líneas maestras de actuación del nuevo Rector, el comportamiento de la nueva oposición, etc. Quizás hablemos de estas cosas, quizás intercambiemos opiniones en un futuro, quizás nos volvamos a leer, pero para este blog ha llegado el final. Quizás resulte un comentario excesivo (ustedes sabrán disculparme), pero me parece entender lo que sintió G. M. cuando mató a Aureliano Buendía.

La Cazuela llega a su fin y lo hace dándoles las gracias por su atención, por su participación y por sus comentarios. Un saludo con mis mejores deseos para ustedes y para nuestra querida Universidad. Que les vaya bonito.







miércoles, 23 de abril de 2008

Vicente Gotor es el nuevo Rector

Vicente Gotor ha ganado las elecciones con un 63,25% de los votos y será nuevo Rector de la Universidad de Oviedo. Lo ha hecho por más del 60% en los cuatro colectivos en los que se divide el electorado, por lo que su victoria ha sido clara e incontestable.

Los votantes de los dos candidatos que salieron derrotados en primera vuelta se han repartido entre ambos candidatos casi por igual (878 votos más para Gotor por 916 para Paz de Andrés). A pesar de ello, la participación ha sido ligeramente menor de lo que lo fue en la primera vuelta (446 votos menos).

Las cifras de la victoria de Gotor ponen de manifiesto que el nuevo Rector ha cosechado apoyos en sectores que antes habían apoyado a los ex vicerrectores de Juan Vázquez, por lo que parece abrirse un nuevo tiempo en el que será posible superar la fragmentación sufrida por la Universidad en estos últimos años y afrontar con garantías los retos de un futuro que ya ha empezado. En ello confiamos.

Mi enhorabuena al nuevo Rector y mis felicitaciones a sus colaboradores por una campaña llevada con elegancia y rigor.

Moderse la lengua

Este post ve la luz cuando ya ha comenzado el recuento de los votos emitidos y, por tanto, cuando ya ha pasado el periodo de reflexión y de votación. He tenido que hacer un esfuerzo de contención para no saltarme mi autoimpuesta decisión de no publicar comentarios durante las horas en las que ley electoral prohíbe hacer campaña. Digo autoimpuesta porque este es un blog de opinión, por lo no está sujeto a más limitaciones que las que puedan afectar a medios como El Comercio o La Nueva España, que, por cierto, no han tenido reparo en publicar opiniones de los candidatos en plena jornada de reflexión.

Pero me he ido por las ramas. La razón de mi malestar reside en haber asistido a como una Paz de Andrés en busca del voto perdido quemaba sus últimos cartuchos desde los púlpitos mediáticos.

Ha dicho la candidata que los comentarios de Vicente Gotor sobre lo extemporáneo de la aparición de la PAPA (Plataforma de Apoyo a Paz de Andrés) a cuatro días de las elecciones son un desprecio a una iniciativa "autónoma" de un grupo de estudiantes a los que (pásmense) Gotor ha "politizado" como cortina de humo que ocultara su negativa a realizar un debate en esta segunda vuelta. Si no fuera porque sabemos por la prensa que en el acto de presentación de la PAPA estaban destacados miembros del PSOE, igual hasta nos creíamos las acusaciones de Paz de Andrés. Después de admitir tutelajes políticos o consentir que gente ajena a la Universidad condicione el voto de los estudiantes, llega, en un ejercicio de doblepensamiento, a acusar a Gotor de ser él el que ha politizado la PAPA y no la PAPA la que ha nacido politizada.

Paz ha acusado a Gotor de fomentar la opacidad y el anonimato, arguyendo que los estudiantes "forman parte de la comunidad universitaria y tienen tanto derecho a pronunciarse como los demás colectivos". No alcanzo a comprender qué tipo de razonamiento ha llevado a la aún candidata a acusar a Gotor de impedir que los estudiantes se pronuncien. Los estudiantes se pronunciaron el martes de la semana pasada en igualdad de condiciones que el resto de los universitarios (PDI o PAS): un 48% votaron a Gotor, y un 22% votaron a Paz. Si eso no es pronunciarse alto y claro no sé lo que puede ser.

Hay más frases para el recuerdo, pero seguramente ustedes ya las habrán leído y sacado sus propias conclusiones. No obstante, la acusación con la que finaliza sus declaraciones, realizas el lunes y publicadas en la jornada de reflexión, brilla con luz propia en el museo del absurdo en que se ha convertido esta prolongación de la campaña electoral. En dicha acusación, Paz de Andrés llega a afirmar que Gotor, líder indiscutible de la oposición a Juan Vázquez y siempre crítico con la gestión del Rector en funciones, no levantó la voz en Consejo de Gobierno para quejarse de lo mal que va todo. Atacar a Gotor acusándole de no hacer oposición es negar lo evidente. Si tienen ustedes interés en el tema (y tiempo para perderlo), podrán comprobar mi afirmación consultando las actas de las sesiones del Consejo, las intervenciones públicas de Vicente Gotor y el sentido de su voto en muchas de las ocasiones en las que ha tenido que emitirlo. Eso lo sabe Paz de Andrés, pero lo que no parece ser capaz de reconocer en público es que Gotor ha sabido hacer una oposición calmada y responsable, evitando radicalismos y enfrentamientos que sólo hubiesen servido para crispar los ánimos.

En todo caso, con visitas en plena jornada de reflexión para condicionar votos de alumnos, con vicerrectores que habiendo pedido el voto para Santos luego han mudado la chaqueta y, con tal de seguir en el cargo (el actual o uno diferente, tanto da) ahora lo han pedido para Paz, con acusaciones veladas o insidias evidentes, la suerte está echada. En poco tiempo sabremos si la Universidad que nos espera es la que propugna Paz de Andrés o la que defiende Vicente Gotor.

lunes, 21 de abril de 2008

La PAPA (una historia de buenos y malos)

La aparición de la PAPA (Plataforma de Apoyo a Paz de Andrés) es una muestra de cómo la estrategia seguida por Paz de Andrés en la primera vuelta, que desde este blog he alabado en reiteradas ocasiones, va degenerando progresivamente. Abandona la candidata el perfil que la llevó a cosechar unos resultados que pocos auguraban, repitiendo los mismos errores que otros cometieron antes que ella: politizar su candidatura y tratar de capitalizar el voto estudiantil, permitiendo las ocurrencias de una plataforma que empieza por establecer una diferencia entre los alumnos “buenos” (los que comparten su opción) y los “no tan buenos” (los demás).

Paz no ha aprendido nada de lo que pasó en la primera vuelta. ¿De qué le sirvió a Santos su intento de capitalizar el voto estudiantil? ¿De qué le sirvió creer que los estudiantes universitarios constituyen una de masa sin criterio que puede ser manipulada al calor de intereses políticos? Resulta evidente que el colectivo de estudiantes es la bolsa de votos en la que Paz de Andrés tiene un mayor margen de mejora, pero no olvidemos que esto es así porque quedó tercera en las preferencias de dicho colectivo, por detrás de Vicente Gotor (primera elección con casi la mitad de los votos emitidos) y de Santos González.

Resultan especialmente desafortunadas las palabras que en el acto de presentación de la PAPA pronunció una estudiante de Filología Hispánica, solicitando que se respetase el derecho de los estudiantes “a participar en la Universidad” (sic) añadiendo que alzarían sus voces “para hacer valer estos principios”. ¿Qué insinúa la PAPA por boca de esta estudiante? ¿Qué los 2382 alumnos (un 48,09% de los votos) que el pasado martes mostraron su confianza en Vicente Gotor no “participan en la vida universitaria”? Qué increíble soberbia la de esta gente. ¿Acaso los alumnos que apoyaron a Gotor, a Santos o a Cueto no tienen “principios que hacer valer”? ¿Acaso estos alumnos que no votaron a Paz de Andrés no son personas responsables, acaso no son solidarios, acaso no son respetuosos con el medio ambiente?

Tratar de capitalizar unos valores que pertenecen a la juventud en general y a los alumnos de la Universidad de Oviedo en particular, sugiriendo que tan sólo una parte de estos estudiantes (los que apoyan a Paz) los atesoran, no sólo es una equivocación, es una inmoralidad, dado que equivale a colgarles el sambenito de poco participativos, insolidarios o irrespetuosos con el medio ambiente a los 3931 estudiantes (un 78%) que el pasado martes optaron por opciones diferentes de la que representa Paz de Andrés. Esta actitud tan desagradable de etiquetar a las personas según su filiación es una consecuencia de que algunos confundan la política universitaria con la política a secas.

En mi opinión, lo importante en la Universidad es la gestión del conocimiento: su trasmisión (Docencia) y su creación (Investigación). En esos dos conceptos reside nuestra razón de ser, la que justifica nuestra existencia. Mediante la docencia, trasmitimos el conocimiento para que éste no se pierda, para que se vea enriquecido con las aportaciones de los miembros de la comunidad universitaria; trasmitimos el conocimiento para hacer frente a la barbarie y a la necedad. Mediante la investigación, generamos un conocimiento que nos ayuda a construir una sociedad más avanzada, a mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos que no son un ente abstracto, sino nuestros padres y madres, nuestros hijos e hijas; generamos un conocimiento que contribuye a aliviar el dolor, que nos permite soñar con mundos más allá de la imaginación de nuestros antepasados.

Gracias a esta doble labor, contribuimos a extender a la sociedad lo que, por regla general, es normal en la Universidad: la búsqueda de la excelencia, la apertura a otras sociedades, el respeto a los demás, la igualdad entre géneros, credos o nacionalidades. Este capital no es propiedad de nadie y lo es de todos. No es propiedad exclusiva de la PAPA y, desde luego, no es propiedad exclusiva de Paz de Andrés.

En la Universidad en la que yo creo hay personas cuyo trabajo es tan poco solidario que contribuye a que empresas radicadas en Asturias no se lleven la producción (y los puestos de trabajo) a China. Hay personas que son tan egoístas que dedican su vida a desarrollar fármacos que nos ayudan a luchar contra las enfermedades. Hay personas tan poco comprometidas con los demás que desarrollan nuevos materiales, que imaginan formas más eficientes de retener la energía, que inventan sistemas que hacen más seguros nuestros desplazamientos. Y tantos y tantos ejemplos de profesores, becarios, alumnos y PAS que contribuyen al bienestar de esta sociedad desde una posición silenciosa. Tantos ejemplos de un trabajo que está poco reconocido y mal valorado, como para que ahora vengan otros, cuyo mérito se reduce a haber asistido a concentraciones en defensa del tal país o de apoyo a tal o cual causa, permitiéndose el lujo de hablar de progresismo, de solidaridad, de igualdad o de justicia, como si esas palabras fueran propiedad particular de unos pocos.

Estamos cansados de argumentos simplistas de buenos y malos; cansados de esa visión de la realidad en blanco y negro, cansados de ver como se estigmatiza al diferente, al que no sigue la línea del pensamiento único. Nuestra Universidad es más rica, más compleja y más consciente de lo que algunos pretenden hacernos ver. La nuestra no es una Universidad de buenos y malos, la nuestra es una Universidad de personas. Esa es la Universidad en la que yo creo. Esa es la Universidad a la que daré mi voto el próximo miércoles.

domingo, 20 de abril de 2008

La independencia universitaria

Ayer se presentó públicamente la autodenominada Plataforma de Apoyo a Paz de Andrés (PAPA). La PAPA es un órgano creado con el fin de movilizar al colectivo de estudiantes, de manera que sus votos contribuyan a la victoria de Paz de Andrés en la segunda vuelta de las elecciones al rectorado. Se crea ahora, cuando falta tan poco para la celebración de esta segunda vuelta, porque Paz de Andrés, y quienes desde dentro y fuera de la Universidad desean su victoria, son conscientes de que lo tiene muy difícil, por no decir imposible. Por ello, cuando todo lo demás falla, cuando ves que has expuesto tu programa ante tus electores y no has logrado superar el 25% de los votos emitidos, se difuminan los principios en los que habías basado tu mensaje y tu estrategia y aparecen las soluciones de emergencia y la improvisación.

Paz de Andrés ha asegurado en reiteradas ocasiones que desea que la Universidad de Oviedo “no sea neutral”. Quizás en el día de ayer hayamos tenido un primer atisbo de lo que esa falta de neutralidad significa para la candidata. La presencia en el acto de presentación de la PAPA del ex concejal Jesús Morales y la diputada Clara Costales, ambos conocidos miembros del PSOE y completamente ajenos a la vida universitaria, muestra sin ningún género de dudas que la Universidad de Paz de Andrés no será neutral. Tanto hablar de la independencia de la Universidad para terminar aceptando tutelajes políticos y resucitando el fenómeno, que ya creíamos olvidado, de los grupos de presión constituidos en plataformas. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas, ni tanta palabrería.

sábado, 19 de abril de 2008

Déjà vu

Repasando los comentarios de los foros que la prensa dedica al proceso electoral en la Universidad de Oviedo, me he encontrado con un link a dos videos que me han retrotraído a otra época, recordándome por qué ha resultado tan difícil confiar en un equipo rectoral del que, bajo la batuta de Juan Vázquez, formaban parte Paz de Andrés, Santos González y Antonio Cueto. Discúlpenme si les parece que no vienen al caso en un blog como este, pero no me resisto a dejar de reproducirlos aquí.

El primero es un recordatorio de cómo se las gastaba el equipo rectoral a la hora de hacer campaña. Sonrisas y espichas por doquier. Y esa impagable foto de Vázquez con un alumno de Industriales en la plaza de toros, en plena campaña (menudo disgusto). Curioso: fue la última macroespicha en la que los alumnos de industriales contaron con el apoyo de sus dirigentes. No hay elecciones, no hay galleta.



El segundo me hace sentir viejo, pero me he reído a gusto recordando la crucifixión del campus de Viesques. Años esperando primero el desarrollo y luego la aplicación del decreto de profesorado, para luego tener el caos de sistema de contratación que sufrimos actualmente.


Un saludo a aquellos que, a pesar de estar pasándo por una situación delicada, no se dejaron intimidar en ningún momento. Siempre nos quedarán estos vídeos para recordar lo mucho que nos hemos reído.

viernes, 18 de abril de 2008

El respeto al contrario

La polémica está servida con el asunto del debate “a dos”. Paz de Andrés ha reclamado que se celebre uno en el que pueda contrastar su proyecto con el de Vicente Gotor, y Gotor le ha contestado que a estas elecciones se han presentado cuatro candidatos y dos ya no están, por lo que realizar un debate ahora sería una falta de respeto para los ausentes.

La candidata se ha dado prisa (rueda de prensa con carácter de urgencia incluida: no hay que perder tiempo) en denunciar la negativa del candidato que obtuvo un 49,29% de los apoyos en primera vuelta. Y ya que tenía a la prensa reunida, ha aprovechado la caja de resonancia de los medios para echarle a su rival las culpas de reducir la trasparencia del proceso, de rebajar el nivel democrático y de hurtar al electorado un elemento de valoración.

Gotor tiene el mismo derecho a no debatir más con Paz de Andrés que el que ella tiene de presentarse a una segunda vuelta tras haber perdido la primera por más de 25 puntos porcentuales. Y digo derecho “a no debatir más” porque no es cierto que no hayan debatido: lo han hecho en dos ocasiones pero, como defiende el catedrático de Química Orgánica, en ambas estaban invitados los cuatro candidatos que han concurrido a estas elecciones. Lo limitado del aforo y la ausencia de un carácter institucional en ambos debates es una cuestión que compete a la propia organización de las elecciones, y no creo que ni Vicente Gotor ni Paz de Andrés puedan ser responsabilizados por ello. Ahora bien, también es cierto que Vicente Gotor ha tenido la valentía de acudir a un debate sobre cooperación, terreno en el que Paz de Andrés se siente en su salsa. Por el contrario, como ha recordado el propio candidato, no ha habido ningún debate sobre investigación aplicada, terreno que Gotor domina por su experiencia profesional.

Desde este blog he defendido la necesidad de que existan debates por campus entre los candidatos, y digo por campus porque los intereses de cada campus son diferentes, aunque todos pertenezcamos a la misma Universidad. Los intereses del campus de Gijón poco tienen que ver con los del campus de Mieres y un debate en un local institucional en Oviedo no sería seguido, en la práctica, ni desde Mieres, ni desde Gijón. El problema es que, siendo el lunes el único día hábil para la campaña de la segunda vuelta, no existe tiempo material para hacer los tres debates (uno en Mieres, otro en Gijón y, como mínimo, uno en Oviedo) que, a mi entender, hubieran debido celebrarse en la primera vuelta.

Expuestas estas consideraciones, mi opinión es que Paz de Andrés se equivoca al hablar de falta de trasparencia. Tanto Gotor como ella han barrido, electoralmente hablando, los campus, los centros y los departamentos. Todo el que haya querido oír a los candidatos o leer sus propuestas ha podido hacerlo. ¿Hubiése sido preferible tener debates en la primera vuelta? Sin duda, pero eso no quiere decir que quien haya querido conocer las propuestas de los candidatos no haya podido, o no pueda aún hacerlo. Ambos candidatos mantienen sendos blogs con una elevada participación; ambos mantienen sus programas desglosados en sus webs, ambos han sido y seguirán siendo entrevistados con profusión en prensa, radio y televisión. ¿Dónde está la falta de trasparencia? ¿Cómo se puede acusar de falta de trasparencia a quien lleva en la oposición ocho años? Yo he votado en libertad el martes pasado, y volveré a hacerlo el próximo miércoles. ¿Dónde está ese bajo nivel democrático del que habla Paz de Andrés?

Todos somos conscientes de que la candidata debe cargar las tintas contra Vicente Gotor si quiere arañar algunos votos entre aquellos que se limitan a hacer una valoración superficial de los candidatos, pero las acusaciones que ha vertido en la rueda de prensa “de urgencia” están fuera de la realidad. En mi entorno cercano, donde coexistimos votantes de diferentes sensibilidades, la opinión ante esta prolongación de la "campaña", por más que le pese a la candidata, es que es algo innecesario, un gasto absurdo que terminará pagando la Universidad, no sólo económicamente, que también, sino con un punto de crispación del que habíamos conseguido olvidarnos tras ocho años de una oposición responsable. Eso sí, no se discute el derecho de Paz a presentarse, como tampoco se discute el derecho de Gotor a llevar su campaña como crea conveniente.

Espero que el nivel de las acusaciones y el tono en el que desarrolle la contienda no vaya in crescendo. Hemos tenido una primera vuelta de guante blanco (salvo por algunos incontrolados) y todos lo agradecemos. Si esta segunda vuelta se desarrolla por los mismos derroteros todos saldremos ganando.